lunes, 3 de septiembre de 2012

Veo Muchas Bicicletas y Subasta (cuentos)


POR: Álvaro Sierra.

VEO MUCHAS BICICLETAS

Veo muchas bicicletas, me atraviesan la espalda, me duele; no me escuchan, pasan y pasan ablandando mi pellejo.
Siempre quise tener una bicicleta para hacer lo mismo, pedalear y tropezarme accidentalmente con la gente.
Frenar, dar la vuelta y volver a tropezar accidentalmente con aquel transeúnte despistado, ver su gesto de dolor y cómo su cabeza va quedando rodeada de un líquido morado.
Escapo, pedaleo y río.
Tarareo una canción; lloro, freno, miro hacia atrás, grito, trato de explicarle al aire algo que yo no necesito, una explicación.
Toco mi rostro, está duro, tengo muchos pelos en la cara, debería afeitarme.
No; hay algo que me detiene, que me seca, me fatiga, me molesta, me pica, me succiona; no sé qué es, solo sé que cada pedalazo que ejecuto me da mucho placer, es un orgasmo.
Ver ese cuerpo entre las llantas es otro orgasmo, ver cómo me atropellan y sentir este dolor, es un  placer indescifrable.
Estoy solo en mi bicicleta y hoy no tengo ganas de pedalear, ya no tengo a nadie a quien atropellar. (2002)

***

SUBASTA

Todos vinieron…
Si llegara la policía, se daría un banquete con nosotros. Y ¿cómo no? La más alta alcurnia de la ilegalidad respira en este pequeño salón. De verdad, gracias por molestarse en venir.
Augusto el Hermoso, bienvenido, Juan de Compostela, bienvenido… Charly, Beto, Gilberto, Francisco, Cuco… ¿Me fallan los ojos? ¿Señor Madaina? Pensé que había muerto, gemelos Villavicencio, Don Víctor… todos, una y mil veces bienvenidos. Con algunos no nos veíamos hace… ¿trece años? ¿quince?... bien, aplaudo la asistencia, nunca imaginé que mi pedido tuviera tanto éxito… sobre todo en nuestro ambiente, de tantas y tantas ocupaciones. Si esto mismo hubiera pasado hace un par de años… Ya no se puede llorar sobre la leche derramada.
(Lee un poema)
Te quiero burrita/Porque no hablas/ni te quejas/ni pides plata/ni lloras/ni me quitas un lugar en la hamaca/ni te enterneces/ni suspiras cuando me vengo/ni te frunces ni me agarras/
Te quiero/ahí sola/como yo/sin pretender estar conmigo/compartiendo tu crica/con mis amigos/sin hacerme quedar mal con ellos/y sin pedirme un beso.
(De “Te quiero burrita” Raúl Gómez Jattin, 1946-1996).
(Se altera)
Bueno, quería romper el hielo con un poema, no se burlen (Amenaza con sacar un revólver) Tengo los huevos bien puestos, no soy un llorón.
(Escucha. Deja de escuchar. De nuevo a su público)
Ella tan virtuosa como siempre, como una hormiguita, dispuesta a complacer cualquier fantasía, cualquier ilusión. Fue difícil convencerla, pero en el fondo, sabía que era lo mejor. Secando sus lágrimas le prometía que con alguno de ustedes iba a tener día franco, carne al menos una vez a la semana, sábanas nuevas, jabón en el baño… lo mínimo que merece una princesa como lo es ella. (2003)

3 comentarios:

  1. Están muy buenos.
    Me han encantado. Abrazos!

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  2. Están muy buenos.
    Me han encantado. Abrazos!

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    1. Hola María, gracias por leer estos cuentos. ¿Desde dónde escribes? Saludos.

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