sábado, 23 de abril de 2016

La secta de los asesinos



El equipo editorial de la Revista Cultural La Mandrágora se complace en dedicar su blog de hoy a La secta de los asesinos. Las páginas de este thriller escrito a cuatro manos por Carlos Bermeo y RubénVarona, humanizan las tensiones político-religiosas entre oriente y occidente. Por encima de cualquier fe o ideología, la narración se sitúa del lado de la humanidad. Las situaciones descritas, invitan al lector a reflexionar sobre un tema actual que, como un polvorín, en cualquier momento puede estallar.

Book Trailer


La secta de los asesinos resultó finalista en el Premio Planeta Casa de América 2012 y fue publicada por La Pereza Ediciones. Consígala aquí


¿Y de qué va?

La agencia de inteligencia de Israel, el Mossad, ha detectado una nueva organización terrorista de origen islámico que planea una escalada de ataques a nivel mundial. Para evitar los atentados, el Mossad -apoyado por distintas fuerzas especiales de contraterrorismo- desata una persecución contra los miembros de La Secta de los Asesinos, organización criminal fundada por Hasan I Sabbah en el Siglo XII D. C y resucitada en el siglo XXI por tres personajes enigmáticos que se hacen llamar Los Viejos de la Montaña.
Pese a las persecuciones lanzadas en Europa, Medio Oriente y Sudamérica, los extremistas consiguen reunirse en Pakistán con Los Viejos de la Montaña. Después de este encuentro, los terroristas se dispersarán en países como Argentina, España, Inglaterra, Israel y Estados Unidos con misiones suicidas. La oleada de violencia que pretenden desatar comprenderá el uso de gases nerviosos, aviones cargados con napalm, secuestro masivo de rehenes, la explosión de una bomba termobárica, sabotajes a la economía mundial, etc. En medio de persecuciones cinematográficas y escenas de espionaje global, algunos de los protagonistas visitan –o creen visitar- la Yanna o paraíso islámico prometido por Mahoma a los mártires.


¿Y qué dicen los autores?

¿Por qué abordar el tema del conflicto oriente–occidente desde el fundamentalismo islámico?

Carlos Bermeo: La transmisión en vivo y en directo de los sucesos del 11 de septiembre a través de la televisión, permitió que el mundo viera de frente el rostro más descarnado del terrorismo y también, el nacimiento de una nueva guerra. Los atentados de Al Qaeda tuvieron repercusiones que aún se sienten en varios países y continentes. Pero, el origen del terrorismo como como elemento para presionar cambios en las sociedades y en los gobiernos viene de mucho tiempo atrás.
Hace 900 años en Irán nació una de las primeras organizaciones terroristas de las que se tenga noticia: “La Secta de los Asesinos”. Marco Polo la menciona en su “Libro de las Maravillas del mundo”, en el capítulo 28. Su líder fue Hasan i Sabbah, quien fue más conocido como "El Viejo de la Montaña". Este hombre, utilizó el homicidio como mecanismo para producir cambios políticos y religiosos en la sociedad. El término ‘asesino’ que utilizamos en español, proviene originalmente del árabe ‘aššāšīn’ que significa ‘adicto hachís’. Lo que sucede es que Viejo de la Montaña drogaba a sus discípulos con hachís y les hacía creer que tenía las llaves del paraíso, los encerraba en su castillo y les hacía disfrutar de los deseos carnales que se prometen a los guerreros en El Corán, y luego, cuando despertaban de los efectos de la droga, sus seguidores hacían lo que Hasan les pedía, que no era otra cosa que matar a líderes políticos, militares y reyes.
Personalmente, considero que la presencia del terrorismo es una constante histórica, precisamente por eso decidimos escribir una novela sobre este tema. Rubén y yo tuvimos una idea: imaginamos lo que ocurriría en el mundo actual si la mítica “Secta de los Asesinos” resucitara en el siglo XXI en el marco del conflicto que se vive actualmente entre Al Qaeda, el Estado Islámico y las potencias de Occidente y que esta nueva “Secta” hiciera uso de las tecnologías de nuestro tiempo. Esa fue la semilla de esta novela que hoy presentamos a consideración de los lectores.


Colombia es un lugar que tiene un conflicto muy largo, doloroso y complejo ¿porqué no escribieron sobre la guerra  en su país y en lugar de eso, escogieron un escenario diferente?

Rubén Varona: Aunque el fenómeno del terrorismo no se viva igual en todas partes, nos afecta a todos. El terrorismo en Colombia, Bélgica o Siria, por nombrar algunos países que lo han padecido recientemente, tiene en común el uso sistemático del terror para alcanzar un objetivo político. El éxito de estos grupos, ya sean anarquistas, separatistas, guerrilleros, grupos de derecha o fundamentalistas, se mide de acuerdo a su capacidad para crear pánico colectivo e intimidar a la población. En Colombia este fenómeno se hizo más notorio luego de que Pablo Escobar declarara la guerra para tumbar la extradición o las Farc aumentaran sus ataques cuando el presidente Pastrana le entregó una porción del territorio e inició un proceso de paz.
Teniendo "el miedo" como la esencia del terrorismo, Carlos y yo nos propusimos traspasar los límites geográficos de nuestro país y abordar este fenómeno de manera más global. A partir de nuestra "experiencia" con el terrorismo y la forma en que este transforma a los seres humanos, quisimos contribuir al entendimiento del conflicto oriente-occidente. Para ello, creamos una célula de Al Qaeda inspirada en la mítica Secta de los Asesinos y pusimos en escena este conflicto a partir del enfrentamiento entre fundamentalistas islámicos y organizaciones de contraterrorismo. Nos esforzamos por no caer en estereotipos y por humanizar este drama de proporciones transnacionales.


viernes, 15 de mayo de 2015

Poema: Deshielo en el Glaciar Perito Moreno

POR: Jaime Andrés Fierro 


Bañados en sudor
como si hubiesen acabado de sumergirse en un río,
con los muslos temblorosos,
a causa del cansancio al que se fueron acostumbrando
y entregando por voluntad propia.

Un libro de mil páginas,
no podría describir lo que sintieron los viajantes aquel día.
ni encriptar los gemidos, las expresiones,
el olor a macho y hembra,
con sus movimientos arrítmicos.

Todo fue lujuria
hasta acabar por completo sus fuerzas,

mientras aquel sudor corría como un deshielo.